Hace escasos dos meses, una nueva junta directiva se ha hecho cargo de este club con la intención de iniciar un proyecto serio que dé un nuevo impulso a la entidad. La idea es hacer un club de cantera, reforzando el fútbol base y convirtiéndose en una referencia en la zona.
Uno de los objetivos de los responsables del club es mantener las categorías actuales de sus diferentes plantillas. En especial, la del juvenil, que milita en Primera, y la del primer equipo, que en estos momentos es colista en Preferente. La mala marcha del conjunto senior es uno de los motivos que han provocado el descenso de público en el campo, circunstancia que también quiere corregirse. Otra de las iniciativas, es la creación de algún torneo propio en las épocas de verano o Semana Santa, actividad que no se ha dado en las últimas décadas.
Para potenciar la cantera es fundamental el trabajo en la escuela de fútbol Unkina, creada hace unas dos décadas y que ha crecido a pasos agigantados en los últimos años. En la actualidad, posee un equipo prebenjamín, dos benjamines y otros dos alevines. Posteriormente, los jugadores pasan a formar parte del Umore Ona, que abarca las categorías de infantil, cadete y juvenil del fútbol de la localidad. En total, cerca de 200 chavales forman parte de alguno de los equipos de Unkina y Umore Ona.
El 70 por ciento de los jugadores que forman parte de la escuela pertenecen al municipio de Usansolo, aunque también hay presencia de futbolistas de Lauaxeta, Durango o Amorebieta. Los responsables están abiertos a que más jóvenes ingresen en sus filas.
Relaciones humanas
La creación de un campo de hierba artificial hace diez años resultó fundamental para dar continuidad a los pequeños futbolistas de Usansolo. De esta manera, los chavales no tienen ahora que desplazarse a otras localidades limítrofes para entrenar, como ocurría antaño. A pesar de ello, las instalaciones siguen siendo escasas para dar cabida a tantos equipos. Tanto los vestuarios como partes del terreno de juego están ya bastante machacadas. La cercanía del hospital de Galdakao ha provocado que en varias ocasiones helicópteros que transportan heridos hayan tenido que aterrizar en mitad del campo, circunstancia que provoca el parón de entrenamientos o partidos y que destroza el terreno de juego. El polideportivo con el que cuenta el barrio es también de gran ayuda para realizar sesiones de entrenamiento y dar cabida a otras actividades deportivas como baloncesto, balonmano o pelota.
La continuidad que existe entre Unkina y Umore Ona motiva que haya futbolistas en el club que llevan muchos años jugando juntos, lo que facilita las relaciones humanas. Tanto en Unkina como en Umore Ona, la formación personal de sus jugadores es uno de los objetivos principales. La solidaridad, el respeto, la humildad y el trabajo en equipo son aspectos que se miman en este club.
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