Jueves, 17/05/2007
Ésta es una de la exigencias que venimos haciendo desde hace muchos años. En el acto de campaña que hemos celebrado en la Plaza del Artium hemos vuelto a exigir el cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña, porque es uno de los principales peligros que tenemos en el territorio histórico de Álava.

Para hacer esta denuncia nos hemos enfundado un buzo blanco y una mascarilla. De esta manera hemos querido representar que esa situación ficticia puede convertirse en una realidad si algún día se produce algún escape en la central.
Es necesario apostar por energías limpias en cumplimiento de los acuerdos de Kyoto, que excluye la Energía Nuclear de entre las políticas y medidas propuestas para combatir el cambio climático, y elaborar un plan para recuperar la zona desde el punto de vista económico, social y medioambiental.

Los datos avalan la peligrosidad de la central nuclear de Garoña y la necesidad de su cierre. Aparte de la peligrosidad inherente a la energía nuclear, estamos hablando de una central obsoleta, la más vieja del Estado, que está sufriendo un imparable proceso de agrietamiento y corrosión y que tiene numerosos problemas de diseño y de funcionamiento. Además, se ha comprobado la existencia de tasas más altas de lo normal de cáncer de estómago y de pulmón en los habitantes de las localidades de su entorno y su programa de emergencia exterior es el que se encuentra en peor situación de todo el Estado.
También hemos aprovechado para dar a conocer las 37 propuestas que realizamos en el ámbito medioambiental. Os remito a la página número 13 del programa electoral, que está colgado en este blog.
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