Miércoles, 23/05/2007
El pasado lunes comenzó por fin el derribo de la antigua plaza de toros. Una pena, porque ya no podrá presumir el señor Ibarrondo de tener "una ciudad con dos plazas de toros". Bueno, pues nada más empezar el derribo, un vecino del entorno, Ibon, nos llamó indignado ante una tala indiscriminada "a motosierra limpia" de los tilos que rodeaban el antiguo coso; además, nos aporta unas fotos que hoy publica El Correo y que hablan por sí solas.

Esto es un incumplimiento más de las empresas que allí trabajan, las cuales se han vuelto a saltar los procedimientos, porque el pliego de condiciones de las obras exigía y puntuaba el respeto al medio ambiente. Las empresas se habían comprometido a trasplantar los treinta tilos existentes al vivero municipal. Este compromiso no era un brindis al sol, sino una exigencia del pliego. En otras palabras, una gran empresa ha vuelto a hacer lo que de la gana sin que el Ayuntamiento haya hecho nada para impedirlo. Es más barato para FCC pagar la posible multa que les pueda imponer el Ayuntamiento que el coste del trasplante de los árboles.
También me pregunto, ¿qué valor tiene la ordenanza de gestión del arbolado urbano? ¿Se habrán leído lo que dicen el artículo 40 y siguientes? Una nueva prueba que el Partido Popular en muchas ocasiones ha realizado en el tema medioambiental y de la sostenibilidad meras políticas de fachada. Grandes proyectos que luego pasan al olvido y sin ningún tipo de cariño ni mantenimiento, porque no se lo creen.
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