Jornada pasada por agua en todos los aspectos para el Mini-D. Chaparrón de agua y chaparrón de goles. Lo que empieza mal, acaba peor y comenzó la jornada lluviosa con Javier y Dani malos en casa. Con 2 bajas importantes el equipo veía mermado su rendimiento en el campo y la falta de banquillo nos hizo jugar muchos minutos con la consiguiente fatiga para todos los jugadores. Empezó el encuentro y al poco de comenzar Josu caía de morros al suelo con la consiguiente herida. Peio cogió los guantes e hizo lo que pudo, pero nuestro guardameta se recuperó, jugó unos minutos de delantero y lo hizo frácamente bien; incluso marcando un gol y pudiendo hacer otro, pero le perdonó a su colega del equipo rival. Al rato Adrián se resentía de un golpe en la rodilla y más problemas. Por lo tanto jornada para olvidar; ahora a pensar en el siguiente entrenamiento y a partir de ahí en el partido. Hay que acabar con la mala racha cuanto antes. Destacar también el mérito del Mini-C que, aún jugando en casa, tuvieron que jugar fuera del pabellón. Se congelaron de frío y se calaron de agua hasta..., pero aún así supieron leer el partido y ganarlo. Enhorabuena a ellos también. Un saludo y a seguir mejorando