Muchas veces habrás oído que el casco puede salvar una vida. El caso más reciente es el de la actriz Natasha Richardson, esposa del también actor Liam Neeson, que murió tres días después de sufrir un accidente en la estación de esquí Mont-Tremblant de Quebec (Canadá) el 16 de marzo de este año. La actriz no llevaba casco.
Recientemente se ha conocido que la actriz podía haber salvado su vida según la transcripción de la conversación de los servicios de emergencia. Al parecer la actriz rechazó un examen médico 'in situ' en profundidad que podría haber evitado el empeoramiento de las lesiones que le provocó ese percance que, según informó en su día la estación, se produjo cuando la actriz asistía a una clase y se deslizó sola por la pista. Este hecho podría haber detectado el derrame cerebral que sufrió posteriormente.
Al parecer, Richardson no le dio mayor importancia al golpe en la cabeza, pero poco después empezó a sentirse desorientada, sin saber dónde estaba o qué le había pasado. En la llamada que se realizó al hospital desde la ambulancia que trasladaba a la actriz, ya se advertía que la situación de la mujer parecía muy grave. Richardson falleció dos días después de sufrir el accidente.
Frente a este suceso la Canadian Standards Association ha anunciado que prepara un testeo para certificar los distintos modelos de cascos para la practica de ski y snowboard dentro de un estándar propio. Hasta ahora todos los cascos comercializados en Canadá están estandarizados con los protocolos de la U.E. y USA, pero los responsables esperan poder establecer un nuevo estándar para reducir las heridas y golpes en la cabeza.
El testeo de los cascos comenzara el próximo mes en CSA en Pointe Claire y serán sometidos a pruebas de impactos múltiples para comprobar su absorción. La misma se realizara a diferentes temperaturas de menos 25 a -30C. También se está estudiando la posibilidad del uso obligatorio del casco en las pistas de esquí canadienses.

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